Historia

El comienzo de este difícil camino nos remonta al año 2006, oportunidad en la que un grupo de aproximadamente seis jóvenes decidimos viajar a Santiago del Estero –precisamente a la ciudad de Añatuya–, a fin de conocer las necesidades de la población y vivir activamente la carencia reinante en los barrios más pobres del lugar.

De este modo, se llevó a cabo el primer viaje, donde pudimos apreciar las falencias de una sociedad  egoísta, excluyendo a los más necesitados, marginándolos en su propio mundo… “El Mundo de la Carencia”.

Solo fueron necesarias unas pocas horas para notar el hambre, desidia y desamparo que los niños, adultos y ancianos comparten entre sí en este “mundo paralelo”. Claro que no se trata de un lugar escondido por capricho, sino del lado oscuro de una sociedad que parece no querer despertar, donde el analfabetismo reina como idioma.

Así, tímidamente nos acercamos a la gente, donde niños desnutridos semidesnudos o con ropa agujereada por años de uso hereditario, se nos unieron con algo de miedo pero con el mejor regalo: “un inmenso abrazo”.

Abrumados por la humildad de los habitantes, despertaron valores que hoy parecen perdidos u opacados. La tristeza y alegría compartían un sentimiento distinto y nuevo. Una inexplicable sensación de impotencia y bronca recorría nuestro cuerpo, intensificándose con cada una de las tristes historias que narraban los anfitriones.

Sorprendidos y casi mudos por su reacción ante nuestra presencia, lejos de pedir dinero o cualquier objeto material, solo esperaban que les diéramos algo aún más simple: compañía en ese difícil camino…

Desde ese entonces, decididos a ayudar a nuestros nuevos mejores amigos, cambiando simplemente un poco de tiempo por una sonrisa… Juntos…  Haciendo Camino…