El bosque de la leche

Imaginemos que cada uno de nosotros es un árbol, tenemos muchas ramas: familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc. A esas ramas les podríamos pedir un paquete de leche en polvo por mes.

A su vez, cada uno de ellos también tiene decenas de ramas, sus conocidos a quien pedirle esa donación. ¿Quién sabe cúan alto puede llegar este árbol? Todos podríamos colaborar con algo que es vital para el tratamiento nutricional y social de los niños: leche en polvo.

Entonces, ¿Cómo funcionaría el Bosque de la Leche?

Del 1 al 10 de cada mes, cada persona le entregaría sus donaciones  a su referente, para que lo pueda acercar a Haciendo Camino.

Vos te podés convertir en un referente de tu grupo de amigos y familiares. ¿Cómo? Muy sencillo: pacta que te den 1 litro de leche todos los meses y de esa manera podés acercarlo a Haciendo Camino y colaborar para crear más sonrisas y calidad de vida a cientos de niños.

Escribinos a [email protected]

 

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