La higiene menstrual, un derecho más para la salud de las mujeres en el Norte argentino

El 28 de mayo se conmemoró el Día Internacional de la Higiene Menstrual donde se busca concientizar para que la menstruación deje de ser un factor de desigualdad.

Mujeres que asisten a nuestro Programa Desarrollo Infantil en Familia y reciben charlas de educación para la salud. Centro Taco Pozo, Chaco. (Créditos: Haciendo Camino)

En Argentina más de 12 millones de personas menstrúan. Sin embargo, los obstáculos que experimentan en el acceso a productos de gestión menstrual (toallitas, tampones, copas u otros), así como los tabúes alrededor de la menstruación, tienen consecuencias en su salud, educación y bienestar. (Fuente: Acceso a la gestión menstrual para más igualdad – Ministerio de Economía Argentina)

 

Haciendo Camino se dedica desde el 2006 a acompañar en el Norte argentino a niño/as, mujeres y familias en situación de vulnerabilidad con el fin de brindar más oportunidades para una mejor calidad de vida. 

 

Dentro de los talleres de Salud se busca trabajar temas que abarquen tanto la salud sexual reproductiva como la no reproductiva de las mujeres, desde las partes del sistema reproductor femenino, sus funciones, el ciclo menstrual y los mitos que existen sobre el mismo teniendo en cuenta su experiencia y estilo de vida.

 

El contexto donde habita la mayoría presenta serias dificultades para disponer de una adecuada higiene menstrual. “El principal obstáculo es la precariedad, algunas mujeres no tienen baño o tienen baño compartido con los vecinos”, explica la educadora en Salud Silvana Brizuela. 

 

Además de la falta de medidas sanitarias en los hogares, lo laboral y educativo también son otros componentes que impactan. A partir de su rol como educadora, Candela Morán cuenta: “existe un gran nivel de desempleo, por lo tanto imposibilita el acceso a los elementos de higiene. Además la mayoría de las mujeres no cuenta con estudios básicos, lo cual imposibilita el acceso a la información debido al analfabetismo y a la poca concurrencia a centros de salud”.

 

En cuanto al uso de suministros menstruales, por lo general utilizan únicamente toallitas al no tener conocimiento sobre otros como la copa o el tampón. Sumado a la situación económica y social, en las unidades de primera asistencia o servicios sanitarios no proveen tampoco estos elementos de higiene.

 

Al mencionar las dudas más frecuentes que tienen las madres en los talleres, muchas están vinculadas con los mitos que escuchan sobre el tema. “Lo relacionan con los cuidados acerca de las relaciones sexuales durante la menstruación, y acerca de las infecciones de transmisión sexual”, dice Candela, mientras que Silvana comparte, “las dudas más comunes son si el color marrón es normal, si los coágulos están bien, cuántos días dura el período, si pueden tener relaciones sexuales estando con la menstruación o si pueden quedar embarazadas”

 

Más allá de esta problemática, cada vez se suman más mamás, hasta el día de hoy ya son 1000 mujeres que participan de los talleres de salud, lo cual fortalece la participación activa dentro del barrio y sus familias, y favorece la autonomía progresiva en cuanto a la educación sanitaria. 

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